


En conclusión: en el primer trimestre del año, el oficialismo sufrió una fuerte limitación a su poder, con la negativa del Presidente del Banco Central a avalar el uso de reservas para pagar deuda y al perder el control del Congreso; pero entre fines de marzo y fines de agosto se recuperó políticamente, impulsado por el crecimiento económico y la incapacidad de la oposición para imponer su agenda; entre fines de agosto y la muerte de Kirchner el 27 de octubre, el oficialismo volvió a perder terreno al fracasar su ofensiva sobre Papel Prensa, surgir la candidatura de Scioli y producirse el caso Ferreyra y la Presidente tiene un fuerte crecimiento de su imagen por el efecto luto en noviembre, pero la crisis de seguridad pública que tiene lugar en diciembre con las ocupaciones lo interrumpe.


